domingo, 17 de febrero de 2013

0-3 en Valladolid, se vuelve a vencer a domicilio

Semana de ruptura de rachas en el Atlético de Madrid, si el jueves se rompía la racha de victorias y partidos sin perder en el Calderón, hoy se ha roto la preocupante (catastrófica para algunos) racha de partidos sin ganar en campo contrario. Una victoria contundente en Valladolid que rompe ese maleficio que teníamos a domicilio y que nos asienta en el segundo puesto para un par de semanas y algunas más en puestos directos de Champions, el objetivo fundamental de esta temporada.

El Atleti se presentaba en el Nuevo José Zorrilla con la recuperación en la convocatoria y en el once titular de Diego Costa, ausente en los dos últimos partidos por sanción (todavía seguirá sancionado en la Europa League). Sin duda su presencia fue determinante en la victoria de esta noche en tierras pucelanas.

El Cholo alineó el siguiente once inicial: Courtois, Juanfran Godín, Miranda, Filipe Luis, Arda, Tiago, Gabi, Koke, Diego Costa y Falcao. Se caían de este once jugadores como Mario Suárez o Adrián, cuyo rendimiento en los últimos partidos estaba dejando mucho que desear.

El partido se pone de cara muy pronto, si el jueves eran los rusos quienes aprovecharon su primera internada para marcar esta vez fue el Atlético quien lo hizo. Gabi es objeto de falta en un intento de internarse en el área, la falta es botada por el propio Gabi colgando un balón sobre el área chica que en primera instancia remata Godín sobre el portero recogiendo Falcao el rechace para marcar el primer gol rojiblanco. Se plantea la duda del posible fuera de juego en el saque de la falta pues las posiciones de Godín y Falcao respecto a la defensa está muy justa para discernir si hay fuera de juego o no.

Después de este primer gol el Atleti tendría alguna ocasión más, una falta parecida que se sacó sin consecuencias. El Atleti se le ve más vivo y con más profundidad que el jueves, la presencia de Diego Costa sin duda tiene mucha culpa en este cambio de juego, el juego es más dinámico y se ofrece más variedad en las internadas: por las bandas, con pases entre líneas, escapadas por velocidad... casi todo lo que faltó frente al Rubin, ya ni comparo con el bochornoso espectáculo en Vallecas donde apenas tocamos balón. Frente al Valladolid vuelve la sensación de superioridad y de peligro ante el área contraria.

El balón lo juega y vuelve una y otra vez a los pies de los jugadores atléticos que presionan en campo contrario como en los mejores partidos desde la llegada de Simeone, esa presión que no siempre se ha visto y que cuando ha faltado casi siempre se ha traducido en partidos no ganados.

Diego Costa tiene una ocasión clara que marra ante la salida del portero al borde del área, el rechace le llega a Falcao que no atinar a rematar; hay sensación de que puede llegar el segundo gol. Diego Costa se escaparía después otra vez con el balón siendo derribado por un jugador pucelano al que le cuesta la amarilla. Con el 0-1 en el marcador se llegaría al descanso.

Al poco de la reanudación llega un susto para el Atleti, Courtois sale del área pequeña para intentar blocar un balón por alto, posiblemente es objeto de falta y no acierta a controlar el balón que llega a un jugador blanquivioleta y el remate de este llega a Larsson que está en fuera de juego.

Y prácticamente a renglón seguido llega el segundo gol de la noche: Koke sirve un balón a Diego costa que se interna con él en el área y lanza un potente disparo para batir al portero del Valladolid, 0-2.

Con este resultado el partido parece ya más que encarrilado, el Atleti sin embargo no cesa en su presión, el Cholo comienza a hacer cambios, primero será Arda el que ceda su puesto a Cristian Rodríguez, después Diego Costa a Raúl García y ya casi al final Koke a Mario Suárez, y cuando parecía ya definitivo el resultado llegaría el tercer gol tras aprovechar el Cebolla un balón rechazado por la defensa vallisoletana tras un pase de Gabi, el Cebolla entra como un tiro en el área y de manera algo aparatoso bate al meta blanquivioleta, poco después se pitaría el final del partido.

Así el Atleti vuelve a ganar fuera del Calderón casi tres meses después, como he dicho consolidamos el segundo puesto manteniendo la distancia con los perseguidores, ahora toca el jueves intentar en Moscú la proeza de levantar 0-2 adverso del Calderón, se presenta difícil y el Atlético no es precisamente de los que suele remontar eliminatorias así. Por lo visto el pasado jueves en el Calderón el rival no es tan fiero como puede parecer, pero si supo mantener un resultado a favor durante más de 80 minutos, más a favor lo tiene jugando en casa (al menos en el mismo país, no en su ciudad) y con temperaturas bajo cero a las que estará más acostumbrado que los atléticos, y ahora defiende dos goles de renta, y no el solitario gol que defendió durante casi todo un partido. Lo malo es que Diego Costa volverá a estar ausente y deberemos confiar en que Adrián vuelva a ser el que fue el año pasado antes de irse de olimpiadas de las que parece no volver.

Y a la semana siguiente importante salida también del Atleti que deberá defender el resultado obtenido en el Calderón frente al Sevilla en la Copa, en este caso la victoria no es necesaria pero todos sabemos lo que pasa cuando se busca un empate.

Para terminar un apunte de actualidad externa al Atlético: he oído que el árbitro que pitaba hoy al Madrid no lo había hecho durante prácticamente todo un año después de una discutida actuación el año pasado al expulsar a varios madridistas (hoy también expulsó a Sergio Ramos). Luego dicen que no reciben trato de favor desde la federación, que me expliquen si cualquier otro equipo puede establecer que durante un año no le arbitre determinado colegiado, creo que deberían establecerse mecanismos de designación arbitral más equitativo para todos los equipos y que todos sean arbitrados por todos en un número similar de partidos, y si un árbitro es malo se le excluye de la categoría y que tampoco lo "sufran" el resto de equipos de la categoría, y si un equipo se ve perjudicado por determinado colegiado que no tenga el poder de que se decida que no le arbitre más por tener más dinero o más puntos en la clasificación.