martes, 15 de julio de 2014

“Un tiempo para Vivir, un tiempo para Morir”






En una calle extraña, de una ciudad lejana,
mi andar bizarro por calles añejas.
Un murillo de años queda
entre telarañas,
una esquina oscura
de semáforo magro.
Siento la muerte seguir mis pasos,
busca ni sangre caliente
mi aliento que palpita.
Abrigo mi frio en el calor de su cuerpo,
mis letras heladas, calvario previsto
de sentimiento banal,
de emotivo querer
desperdicio mi aliento
en tratar de creer…


Ya van cinco décadas, sin saber una razón
y en cinco minutos tengo que dar una explicación.
El tiempo es cuestión de visión
moribundo aquel que no tiene tiempo para vivir,
todos quieren que cuestione mi ser.
Lo vivido, lo gozado, lo comido y lo tomado,
es que cuando pasan los años
muchos desean que la fiesta
No dure tanto.
Quizás yo perdí tiempo de joven
en filosofar sobre los años
y no cabe en mi arrepentimiento,
en lo vivido y lo obrado.
No es que pueda ser perfecto
soy tan solo un simple mortal,
pero le di a mi vida
un tiempo
para sus arrepentimientos.